Misión
Salesianos Alborada promueve la formación integral de niños, adolescentes y jóvenes a través de un modelo basado en valores humanos y cristianos, ofreciendo herramientas educativas, talleres formativos y acompañamiento para abatir la desigualdad y guiarlos en su desarrollo como agentes de cambio en su comunidad, bajo el carisma salesiano.
Visión
Ser una institución de referencia en la formación integral de jóvenes, reconocida por la calidad de sus programas, la transparencia de su gestión y un impacto medible y sostenido en cada comunidad donde trabajamos.
Nuestra historia


De acuerdo con registros históricos, esta Obra Salesiana tiene su origen en el marco de la «Celebración del Centenario de la llegada de los Salesianos a México en 1892». En septiembre de 1991, en colaboración con Su Excelencia Mons. Manuel Castro Ruíz, Arzobispo de Mérida, y empresarios de Fundación Alborada A.C., los Salesianos impulsaron la creación de una red de Oratorios-Centros Juveniles en las colonias periféricas de la ciudad que presentaban mayores necesidades sociales y juveniles. El 26 de noviembre de 1991, los primeros cuatro Salesianos se establecieron en un domicilio ubicado en la colonia San Antonio Xluch, y en enero de 1992 se llevó a cabo la erección canónica de la Obra.
El propósito de establecer la Obra Salesiana fue claro desde el inicio: acompañar y brindar oportunidades a los jóvenes de las zonas más vulnerables de Mérida, particularmente de la zona sur, donde enfrentaban situaciones como pobreza, violencia familiar, formación de pandillas y consumo de estupefacientes.
Salesianos Alborada nació de una convicción sencilla: la educación transforma cuando se ofrece con cercanía y sin condiciones. Desde entonces, hemos crecido junto con las familias que forman parte de nuestra comunidad, ampliando nuestros programas y sumando cada año a más jóvenes, voluntarios y aliados comprometidos con esta causa. Hoy contamos con dos sedes en operación y una organización sólida para que cada proyecto reciba el acompañamiento cercano que merece.
Seguimos creciendo con una visión de futuro, sin perder aquello que nos ha acompañado desde el principio: la cercanía, el compromiso y el trato humano.
Carisma Salesiano
El Carisma Salesiano nace del legado de San Juan Bosco, sacerdote y educador italiano que dedicó su vida a acompañar a jóvenes, especialmente a aquellos que vivían en contextos de pobreza, abandono y exclusión.
Don Bosco creó una forma de educar basada en la cercanía, la confianza y el acompañamiento, convencido de que cada joven tiene el potencial para construir un mejor futuro. De esta visión nació el Sistema Preventivo Salesiano, sustentado en tres pilares: razón, religión y amabilidad.
La razón promueve el diálogo y la comprensión; la religión fortalece los valores y el sentido de vida; y la amabilidad se refleja en una presencia cercana, alegre y constante.
Este es el Carisma Salesiano que guía nuestra obra: estar cerca de los jóvenes, conocer su realidad, acompañarlos en su crecimiento y brindarles oportunidades para desarrollar todo su potencial.

Porque educar no es solo enseñar; es acompañar a cada joven para que descubra todo lo que puede llegar a ser, transformando su realidad y la de su comunidad.
Don Bosco
